Pretty Woman

Hace 3 meses brinque al 2do Trimestre del embarazo, y en algún momento, un día, caminando al trabajo, comencé a tararear Pretty Woman, a partir de ese instante, cada mañana en mis caminatas al trabajo Roy Orbison entra a mi cabeza, inicia un cosquilleo mental y empiezo: Tururururu Turururu, suena la guitarra y la batería dando el beat en toda la canción. Después canto en un spanglish híbrido (y bastante malo). Sintiéndome en la plenitud del 2do Trimestre, dejando atrás el post de “La Resistencia” . Viendo crecer mi vientre, contenta, emocionada, alegre, toda una Julia Roberts conquistando la acera con sonrisa de oreja a oreja. Claro, con una panza incluida. Pero es precisamente mi embarazo lo que me hace sentir toda una mujer bonita en este momento. ¿Les paso algo similar?

El salto del primer trimestre al segundo fue como brincar de un planeta inhóspito a la Tierra, recargándome de oxigeno y energía. Y aunque escribo este post desfasada en tiempos, porque ya estoy en el tercer trimestre, el sentir sigue siendo el mismo. Ya les contaré como me va en la recta final. El punto, es lo maravilloso que es sentirte plena con “tu estado de gravidez”. El ser noble en tus pensamientos y agradecerle cada minúsculo y mayúsculo trabajo que esta realizando (eso incluye hacer pipí cada 2.5 milésimas de segundo) Sentirte bonita con esos kilos de más que van redondeando tu rostro, tus caderas y tus piernas. Darse chance de ir por la vida perdiendo masa gris y ser la persona más olvidadiza del mundo. Aceptar que vas a pasar de la risa al llanto, del llanto a la risa, de la risa al enojo. En fin, todas vivimos un embarazo distinto, pero ojala todas caminemos cantando Pretty Woman por la calle. Creo que nunca somos consientes de la brevedad del tiempo, hasta que ves crecer en ti, en nueve meses un humanito. Solo bastan nueve meses para que esté listo para salir al mundo. Así no más.

Seamos felices (y pacientes con nosotras mismas) en esta breve, brevísima etapa de andar por la vida con la panza por delante. Somos Incubadoras de historias y sueños que están listos para salir a órbita. Listos para ser contados. Si eso no es un milagro, ¿Entonces qué lo es?

Gracias por Leer.

Sara.

pretty woman

Anexo Musical.

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Una historia corta.

IMG-20140802-WA0018Al ver esta foto. Me transporte al día que vi por primera vez a Fer. Llegué rodando al hospital, con 20 kilos arriba y un nivel de hinchazón que la gente al verme mis piernas exclamaba – “Ahhh” con sus bocas abiertas y sus ojos saliendo de sus órbitas. Tenía miedo, obvio. Es gracioso porque el primer día fuera del hospital no tenia conciencia que debía cambiarle el pañal. Hasta que Cha! me lo recordó. Pase muchos días con dolor por la cesárea. Y cerca de 3 meses en que me seguía observando con una panza de 5 meses (ya con el niño afuera) Viví ansiedad cuando regrese a trabajar. Pocos saben que a la hora de salida sudaba frío por no demorar para llegar a verlo, porque la culpa estuvo conmigo muchas, muchas lunas. Pareciera que hablo de un tiempo muy lejano y ese sentimiento de miedo perpetuo fuera de otra vida. Incluso, recordándolo, no fueron razones de peso para no volvernos a embarazar. Yo solo pienso en ese momento. Esa primera vez donde tu mundo estalla. Donde te reconoces en unos pequeños ojos. El instante que vas a recordar hasta que el Sol se apague. Y en este momento, escribiendo estas líneas , mientras un nuevo bebé tiene una fiesta en mi interior , pienso que la vida es bella.

Sara.

 

La guardería.

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Hace unas semanas, en una fiesta infantil de un compañero de mi hijo de la Guardería. Comentábamos sobre la gran ayuda que para nosotras representó la institución donde fueron nuestros hijos. Una de ellas, que yo acaba de conocer (en general a todas acababa de conocer) Dijo- Para mí, la guardería fue una bendición. Todas la observamos y solo movimos la cabeza en señal de aprobación. Ese día decidí escribir este Post. Y contarles mi experiencia con la Guardería.

El viernes pasado fue el último día de mi hijo en la guardería. Que rápido paso el tiempo. Él ingreso con 1 año 2 Meses. Les cuento un poco, en México, las mamás aseguradas tenemos el derecho de los servicios de guardería en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Y reciben a los niños desde los 43 días de nacidos hasta los 4 años de edad (es  decir, el mero día de su cumpleaños número 4 Adiós Superman Bye Bye).

Así que en la celebración No. 4 de cumpleaños de mi cronopio en la guardería, entre bolsitas de dulces, pastel y piñata, nos despedimos de sus maestras, de las asistentes educativas y de aquel equipo que por 3 años cuido a mi hijo 7 horas al día de lunes a viernes.

La elección.

Cuando Cha y yo decidimos que cronopio ingresara a la Guardería, lo primero que hice fue investigar en el IMSS los requisitos para ingreso a Guardería. Después, una ubicación que nos permitiera seguir en nuestra ruta diaria, para optimizar tiempo y costos. También fue muy importante preguntar a las mamás trabajadoras de mi entorno. Sus recomendaciones fueron muy importantes para mi. Nada mejor que madres y padres que ya tenían camino recorrido. Así llegamos a la guardería que pensamos era la mejor para nosotros. Hable por teléfono y me indicaron que justo tenían lugar disponible para la sala que le correspondía por su edad, tenía que asistir a una platica y si ingresaba todos los documentos el niño podría entrar en los próximos 7 días. Déjenme decirles que esto no sucede siempre. La mayor parte del tiempo las guarderías que tienen alta demanda tienen una lista de espera. Mi amiga Paty tuvo que esperar poco más de 3 meses por esa lista.

Así que su entrada fue muy rápida. Documentos y un check List que debes de llevar para el uso diario del niño. Aún recuerdo ese primer día de guardería. Al entregar a mi hijo a los brazos de la maestra ya lloraba. ¡YO! ¿Será lo mejor? ¿Lo cuidarán bien? ¿Se quedara llorando todo el día? ¿Nos extrañara? ¿Pensará que lo estamos abandonando? Toda las interrogantes y un sentimiento de mala madre llegaron a mí. Cha no se quedo atrás, se fue sufriendo en silencio.

Las culpas y el primer año.

Cuando creíamos conquistada la iniciación, y que el niño ingresara sin llorar por las mañanas, llegaron las enfermedades virales a toda marcha, una tras otra, y con esto un desfile de visitas al pediatra, medicinas y tratamientos. Fueron casi 16 meses en que la gripa, mocos, tos y nebulizaciones estuvieron presentes sin tregua. Esto, es muy común en niños en guardería. Pero yo no tenia antecedente. Y solo escuchaba:

– “Uffff en guardería se enferman muchísimo.”

– Es “normal” que se enfermen tanto estando en guardería.

Pero en ese momento uno no entiende que es común, normal o pasajero. Los doctores por un lado te aconsejan:

– “Sáquenlo un tiempo de guardería para que su hijo sane.” Como si muchas madres mexicanas tuviéramos esa opción.

Así que sigues con tratamientos, medicinas y bajando a todos tus Santos cada noche para que llegue el día prometido por todos. El día que el niño deje de enfermarse con esa frecuencia. Y si, un día, un maravilloso día, esa historia también queda en el pasado. Dicen los especialistas que los niños que fueron a guardería están menos propensos a enfermarse en el jardín de niños que otros niños que no fueron a la guardería. Su sistema inmunologico se fortaleció todo ese tiempo.  Pero para que cree su propia inmunidad tiene que contactar con esos virus y bacterias, y tiene que enfermar. Así las cosas.

Adaptación y confianza.

Después de eso, todos fuimos entrando en un periodo de adaptación y confianza. Tanto nosotros como padres como nuestro hijo. LuisFer siempre estuvo contento en la guardería. Sus historias involucran amigos, juegos y aprendizaje. Nosotros sus padres, también estuvimos contentos. Desde pequeños les crean una rutina. Los alimentos de la guardería son sanos y balanceados. Donde nosotros estuvimos todas las mañanas exhiben el desayuno de los niños en una charola plastificada. Y lo mismo sucede después de las 11: 00 am con la comida. Poco antes de los 2 años empieza el control de esfinter. Y el control de vacunas lo puedes llevar perfectamente en la Guardería ya que las brigadas del IMSS les dan prioridad para las campañas de vacunación. También los niños cursan 1ero de Preescolar con validez de la SEP estando en Guardería.  Al finalizar te entregan tu documento oficial. Así que tu pequeñ@ esta listo para entrar a 2do de Preescolar sin ningún inconveniente.

Les platico un poco de nuestra experiencia. Porque sé que hay muchas historias que acompañan el tema: GUARDERÍAS.  Yo misma me recuerdo entrando con miedo, desconfianza, con una nube negra que me acompaño esa primer semana. Por que si bien estabamos decididos, dejar a tu hijo al cuidado de personas que no conoces, en un ambiente desconocido, siempre sera una gran prueba. Muchas, muchas veces necesaria para quienes trabajamos. Hoy puedo decir que a nosotros nos funciono muy bien. Que llegábamos con alegría y compartíamos sonrisas y momentos con todo el equipo del plantel. Si ustedes están por tomar esta decisión, el primer día, semanas o meses, siempre sera difícil, y es completamente valido y normal tener el corazón apachurrado y cuestionar si tomaste la mejor elección como padre. Solo les puedo decir: Ánimo, palmadita en la espalda si ya decidieron iniciar este proceso. Que la fuerza los acompañe.

Les dejo el Link de la pagina del IMSS donde encontraran los requerimientos y requisitos. También un apartado para hacer el trámite en Línea.

Link para registro Ingreso.  Social.http://www.imss.gob.mx/tramites/imss01006. 

Gracias por Leer!

Sara

 

La Resistencia.

Estoy embarazada. Otro cronopio viene en camino. Llegamos a las 18 semanas de embarazo. Casi a la mitad del camino para darle la bienvenida a nuestro nuevo integrante. Dice el ultrasonido (y mis ojos que en este segundo embarazo han aprendido a comprender más las imágenes que proyecta) que viene otro niño, y somos los más felices con la noticia.  El más emocionado es el futuro hermano mayor, quien se ha encargado de regar la noticia como pólvora.

Voy a tener un hermanito. Ese es su intro en familia, amigos, compañeros de escuela y el maestro de natación que me dijo una tarde. – Felicidades. Ya me dijo Fer que va a tener un hermanito. Guiñándome el ojo acto seguido. – Pues si, sonreí, sintiéndome adolescente ruborizada. Me reproduzco (pensé).

Como ya traje al mundo un niño, no voy a ciegas en esta etapa, y ya no busco en Doctor Google cada mínima duda acerca de esta etapa. También me doy cuenta que estoy teniendo un embarazo diferente al pasado, tanto físico como emocional. Porque como bien lo cuenta Cris en su post titulado: NADA DOS VECES, pues si, Nada dos veces.

Vivo con Cansancio.

Con mi primer embarazo después del trabajo llegaba directo y sin escalas a la cama. Ahora sé lo que significaba el ocio y la frase: Dormir a pierna suelta. Pero esta vez ni en sueños. Después de la oficina tengo actividades con mi pequeño aqua boy, iniciando con una carrera contra el reloj para llegar a tiempo a sus clases. Salimos de natación y el sol empieza a meterse, y con esto mis fuerzas.

Este primer trimestre mis ojos se cerraban sin importar que hora marcara la manecilla del reloj. El cansancio manifestándose en un “nada sutil bostezo”, no respeta ni horario ni lugar, si estaba en el baño, reunión, junta, acto romántico o fiesta familiar. Entre tanto bostezo bien podría haberme tragado a un planeta entero.

Junto con las primeras semanas de embarazo, llega el momento de bajarle o eliminar la cafeína de tu sistema. El primer día empiezas a sentir que no lo vas a lograr, que necesitas el café para que tu cuerpo se active. Algunos días me servia mi taza, bebía solo unos sorbos como placebo y la dejaba casi completa porque entraban los remordimientos de madre de No consumir cafeína. Después de mi lucha de no quedarme dormida las primeras semanas, llegaron las náuseas, y oler el café en la oficina me producía un asco inimaginable. Así que: Café de mis amores, hasta nuevo aviso nos volveremos a encontrar. No dudo llegues a mi cuando más te necesite.

Conatos de Vomito.

Esta vez he tenido más ascos, nauseas y vomito que el 1er embarazo. Yo los llamo CONATO DE VOMITO. Déjenme explicarles. Primero llego el olor, o el recuerdo de algún olor (así como leen). Lo percibía a metros de distancia o en mi cerebro. Se activa el asco. Llega el primer Iuuuogg. Se que debo correr al baño más próximo. Se que en 2 o 3 espasmos más llegara el desenlace. Así que apresuro la carrera. Si tengo suerte y hay un baño próximo me abalanzo hacia la taza. Y de repente. Escupo. Y todo el asco del mundo es un poco de saliva que sale, llenándome de alivio. No siempre sucede así, otras veces es vomito real, he aprendido a salir con una bolsita de plástico, porque hay momentos en que por más que corras no llegas. Tengo buenas anécdotas de vomito en la calle, pero como estamos en un blog familiar, dejaré esas historias en mi recuerdo.

Hola Señor Coxis.

Les escribo con una dona ortopédica en mis asentaderas. Desde hace unas semanas empezó el malestar que a veces se extiende a la espada. La dona me ha ayudado mucho al aguante en la Aldea Godínez. Aun así, hago pausas para levantarme de mi asiento cuando siento que llega la ligera punzada. Ahí la llevemos Señor Coxis. Sea bueno conmigo, porque sé que esto apenas se pone bueno.

¿Dónde se fue el ánimo?

Fueron semanas de arrastrar el cuerpo y las ganas. Verán, con el embarazo tu cuerpo experimenta un remolino de hormonas. Eres la más feliz, y ese no es tema a discusión, pero llegan de inmediato y por junto el cansancio, las hormonas y los síntomas que vas experimentando, esto hace que quedes colgada de las cuerdas del ring. No tenía ánimos de maquillarme ni de pensar si mi blusa estampada de colores combinaba con un pantalón rosa, y entrada en confidencias seguramente me puse ropa arrugada. En esas semanas tuve una alergia en mis ojos que los mantenía rojos, hinchados y cansados. Me empezó a brotar acné como adolescente. Así que todo esto me hacía sentir “no muy chida” y solo quería con con el día, llegara la noche.

Hoy día que ya brincamos el 1er trimestre, me voy sintiendo más yo, ya no soy una piltrafita humana, o tal vez sí, pero con más carga de energía, cosa que se agradece.

Pipí Machine.

Conforme va creciendo tu bebé en el vientre,  el crecimiento va oprimiendo la vejiga, por lo cual comienzas a ser público frecuente del inodoro. Esperas que suceda cuando el embarazo ya esté más avanzando. Pero, en mi caso, sucede desde la semana 7. Por lo cual soy una máquina de hacer pipí. Tengo la boca seca la mayor parte del día,  así que la medida que tomo agua es inversamente proporcional a las veces que necesito ir al baño. En el día es llevadero. La fiesta empieza en la noche. Me paro de 4 a 6 veces en la noche/madrugada. Me levanto como zombie. Camino como zombie. Regreso a la cama como zombie. Vuelvo a invernar de manera instantánea, pero cuando voy arrancándome de nuevo en mis sueños y el descanso pues; Bienvenido nuevo día.

Así han transcurridos las primeras 18 semanas. Me he convertido en una maquina de hacer pipí con ojeras, pero una amplia sonrisa. En este momento en pie de guerra contra una gripa que lleva 2 semanas sin querer irse de mi sistema, explorando todas las opciones naturistas junto con las medicinas recetadas por el Ginecólogo. Un rió de flemas contra un mar de sueños de sostener entre mis brazos a mi pequeño cronopio. Así que aunque parezca un post de quejas, solo quería compartirles que esta etapa mágica, trae consigo un alto grado de resistencia. Crear vida no siempre es la imagen de una portada de revista con mujeres mostrando su vientre (sin estrías claro) posando con su perfecta y ondulada cabellera. Crear vida es sacar fuerzas y seguir adelante en tus días, contando semanas, viviendo la palabra ilusión en su máximo sentido, y sintiendo un amor infinito por un ser pequeñito que aún no conoces, pero que ya se robo tu corazón.

Me despido. Soy Sara O´Connor. Reportando desde el cuartel central de la Resistencia.

Hasta la Vista Baby.

I´ll be Back.

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¿Cuéntame que síntomas tuviste tu?

¿Te sientes identificada con alguno?

 

Mi hijo. Mi héroe.

Colaboración:  Cha!

Tu me asustas, tú me haces recordar…
Que soy una criatura más…
Que habita en el espacio primordial…

El otro día, mi hijo Luisfer, comenzó a cantar esta canción primero en voz bajita y acercándose poco a poco a mí, al inicio no capte de que se trataba, pero cuando caí en cuenta  de la canción de la que se trataba, me emocione de sobremanera. Si acaso tres veces en nuestros trayectos a la escuela la hemos escuchado, y siempre le he dicho :

-Hijo, esta es mi canción favorita del mundo. Y el muy serio me decía -Sí papá. Solo eso, no es como que se te quede en el subconsciente como Movimiento naranja, Movimiento ciudadano. Por lo que al cantármela a mi, es su forma de decirme papá te amo. Por cosas como ésta, mi hijo es realmente mi héroe.

Sé que la mayoría de los padres dicen y piensan eso de sus hijos, es obvio, para cada padre/madre del mundo sus hijos son siempre lo máximo, lo mejor,  y equivocadamente intentamos inculcarles nuestros gustos y aficiones, en nuestro caso lo hemos platicado mucho y  estamos convencidos que no lo forzaríamos con ninguna presión  de ningún tipo, aún así, el ejemplo siempre será base para el aprendizaje; y mientras mamá le compra libros y libros y en fiestas infantiles quiere dar de regalo libros, yo mismo como entusiasta coleccionista amateur de Star Wars , nunca lo he presionado o aconsejado que siga la saga, aún así al ir con el tiempo comprando figuras y juguetes comunes en un niño, desde que comenzó a hablar tenía la costumbre  de ver los folletos o cajas y decir:

-Papá nos falta este… y este.

-Papá vamos por tal juguete.

Y siempre lo tiene en  mente cuando vamos caminando en el pasillo de super o jugueterías. De hecho en la casa él tiene su repisa y yo la mía de figuras o colecciones, Luisfer coleccionista Jr .

Cuando por las tardes toco guitarra (algo que me ha gustado hacer desde que tengo uso de razón )  empezó con la inquietud de que él también quería su guitarra. Así que a los 3 años le regale su primer guitarra, pequeña y llena de colores. Cuando saco mi guitarra del estuche para tocar,  el saca la suya y se sienta junto a mí, a su propio ritmo, a su propia voz.

Y así podría  seguir con todas las cosas que le encanta hacer: dibujar, jugar, armar castillos, ciudades con bloques, dar clases con mamá y papá como alumnos sentados en el piso, ir a natación con el mayor entusiasmo del mundo, cantar canciones  de moda de ritmos bastante absurdos,  como lo que es: ¡Un niño feliz!

La realidad de las cosas mi hijo, es un niño con unos sentimientos increíbles y que siempre nos dice que nos va a cuidar y que se da cuenta cuando alguien está triste  o enojado. Yo como papá muchas veces tengo ansiedad o miedo porque quisiera que todas las cosas salgan bien para mi familia, por cuidarlos lo más posible,  y es en esos momentos, que con un abrazo y un beso todo tiene sentido y todo está mejor. Es por esa energía que ocupo en la mañana para salir a seguir buscando las mejores opciones para nosotros. Esa energía y amor que emana de mi hijo, hace que para mí, sea mi Héroe.

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La depresión.

Colaboración de: PIZZA. Maritza Aranda Liy

-¿Que le pasó a tu sonrisa?

-¿Que le pasó a tu mirada?

-¿Donde esta mi pizzita risueña, feliz, ocurrente?

-Todas tus fotos que mandas son oscuras, tristes, sin luz, apagadas. ¿Qué pasa hija? ¿Qué tienes? Preguntaba mi papá.

-“NADA”. Respondí

Dicen que un embarazo es distinto al anterior y yo pude comprobarlo. Con mi primer hija subí 4 kilos. Vomite 20 semanas (de 40) y tuve 23 horas de labor de parto; perdí mucha sangre, me desmaye después de dar a luz. No pudieron tomar muestra de mi placenta porque se contamino con mi sangre. Sufrí anemia postparto. Me hicieron dos transfusiones de sangre. Pero nació una hermosa bebé de 54 cms y 3,910 gramos, mi Charlotte.

Viaje de Bélgica a México, y como por magia en mi tierra desaparecieron los vómitos. Mi mamá me organizó un Baby Shower maravilloso. Después de eso comí, comí y seguí comiendo. Regrese a Bélgica un día antes que se cumpliera el termino en el que ya no puedes viajar en avión. Seguí disfrutando al máximo las semanas que faltaban: Pintamos el cuarto de la bebé. Lave y planche su ropita, la ordene por formas y colores. Escogí que el color de bienvenida del bebé seria el morado. Encargue los M&m´s con su nombre. Mande a hacer las tarjetas de nacimiento (tradición arraigada en Bélgica) y solo me resto, esperar el día.

Después de todo lo difícil que fue el parto (en Bélgica no hay opción de cesárea al menos que clinicamente sea necesario o ruegues al ginecólogo). Yo era la mujer mas feliz del universo, enterada, realizada, plena, feliz ¡Era mamá!

Los primeros 3 años de Charlotte fueron increíbles. Me probé siendo “mamá” trabajando 40 horas (o más a la semana) Disfrute cada una de las etapas de ella. Sobretodo al comienzo, me ilusionaba cada hora, verla despertar. Darle de comer. Bañarla. Vestirla. Estar con ella y para ella.

Hasta que me embarace de Colette…..

Entre el embarazo de ellas dos, tristemente perdí un bebé. Sufrí mucho y creo que la tristeza quedo anidada muy adentro, me obsesione con la idea de un nuevo bebé.

El segundo embarazo fue difícil, vomite 20 semanas sin parar, mi liquido vital era la Coca Cola, porque no soportaba ni el agua, aunque intentaba a base de esfuerzos tomarme medio litro al día. Baje 10 kilos. Me sentía inservible, inútil. Sin fuerzas y sin ánimos. El evento que marco mi vida durante esta etapa, fue quedarme dormida en el sillón un día. Cuando desperté vi a una niña de 2 años 11 meses comiendo pan de una bolsa y viendo televisión con ojos llorosos.

Me dijo – Tengo hambre, mucha. Te hable pero no despertabas, tengo Sed.

Hoy día lloro cada vez que recuerdo esa imagen, y como mi pequeña hija me contó que con mucho esfuerzo bajo el pan en la cocina con una silla y se lo comió, así sin nada, seco. Porque su mamá no podía siquiera sostenerse en pie. Después de eso, estuve internada una semana en estado critico de deshidratación (Hiperemesis gravitis). Y es a partir de ese punto donde empezaba a desarrollar una enfermedad mental llamada: DEPRESIÓN.

Siempre estuvo sin ánimos, ausente. Cuestionándome si la vida valía la pena. Que mis hijas tuvieran una mamá como yo. El ginecólogo claramente dijo:

Maritza tiene depresión gestacional. Tenemos que cuidarla mucho, esos casos clínicos se pueden volver Depresión Postparto.

En ese tiempo llegaron a visitarnos unas primas, las gemelas Clara y Ana, me alegraron los días que estuvieron en casa. Me sentí en México. Unos meses más adelante llego Alejandra, una sobrina muy querida, y aunque ella no lo sabe, para mi fue mi luz en mi vida, porque estaba pasando por el momento de mayor tristeza. Paseamos, platicamos, comimos, vimos televisión, caminamos por Ambéres, fueron días felices. El día que ella tuvo que partir, yo lloré. Sabia que no podía ir a México. Sabia que ella había sido lo mas cercano a mi tierra. Mi familia. Ese día después de despedirla sufrí Parálisis de Bell, que 4 años después, aun tengo.

Con la Parálisis de Bell deje parpadear, no podía comer. Todo era con popote o sopitas a medias porque se me escurría la comida o bebida por los lados. No podía articular bien las palabras. ¡Caray! Era un caos. Con 32 semanas de embarazo aun me faltaba 8 semanas. Lloré cada noche y cada día de esas 8 semanas, como nunca en mi vida. No tenía sentido nada. Me caían mal. MUY MAL. La gente que me decían:

-“Ash Maritza. Sal a divertirte, con eso se te quita”” ¿Que buscas, compasión?”

Compasión mis polainas. Me quería morir.

Días antes de que naciera Colette llego una de las gemelas, Clara, mi prima hermana, para estar conmigo durante y después del parto. La amo, sin su apoyo, sin sus palabras, sin su hombro, quizás hubiese sucumbido. Y es que, no me daba cuenta que tenia otros hombros, otras almas que estaban ahí. Yael, Hosme, Patrick, Nerea, Vera, Magda, Martín, Olam, Gemma. Que se preocupaban, y sufrían al verme hecha añicos, pero no, mi tristeza, mi depresión, era más fuerte, me cegaba, me impedía ver más allá de ella misma.

El día que Colette llego al mundo. Llego en un parto sencillo, sin dolor, tranquilo. En 3 horas de labor de parto. Nació la más hermosa de todas. Cabello negro, ojos negros. Midió 53 cms y peso 3,750 gramos. Sentí nuevamente una felicidad inmensa. Pura. Plena. Lamentablemente solo duró 3 semanas ese sentir.

Después la vida no valía nada. El mundo no merecía a alguien tan simple como yo. Mi familia no merecía alguien como yo. Mis amigos no merecían una Pizza como yo. Y mis hijas, mis pequeñas hijas no merecían una mamá como yo. Entonces un día intente suicidarme. Heridas, sangre, hospital, caos. Solo me detuvo a no culminar el deseo ferviente de hacerme a un lado. “De no estorbar” el llanto de una bebé de 3 semanas que tenia hambre. Después de ese día, donde en mis recuerdos solo suceden las imágenes en cámara lenta. Partimos a México. La depresión postparto ya era diagnosticada como señas suicidas y crisis de ansiedad. Llegue a México en un punto en el que ya no comía. No me bañaba. Dormía 26 horas seguidas. Solo le daba de comer a Colette y muchas veces me la retiraban de los brazos porque me dormía. Era un punto donde no me podía dejar sola, porque seguramente podía morir por mi propia voluntad.

La gente, sobre toda la familia. No entienden que es la depresión. Creen que es un simple estado de ánimo que se quita con salir al antro, de compras, al cine, al mar que todo lo cura. Pero no, es una enfermedad mental, que puede llegar a ser crónica. Yo no se si he superado la depresión como tal, pero se que tengo un motor de vida, que SOY YO MISMA. Y que de mi dependen dos personitas que no eligieron venir a este mundo. NOSOTROS ELEGIMOS SER PADRES. Se con certeza que me siento feliz, plena, motivada y cada día con mucho ánimo. Segregando Dopamina y Seratonina al máximo, para estar bien y dar lo mejor de mi a todos los que me quieren, en cualquier lugar bajo el cielo, en cualquier parte del mundo.

A ti que estas leyendo, si estas viviendo una situación similar, escríbeme y platicamos.

Correo: itzaaranda@gmail.com

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De cómo me convertí en Señora.

50925714En estos días que estamos inmersos en bodas reales y títulos nobiliarios, me he preguntando en que momento me convertí en Señora y adquirí tan enorme distinción. Se que mi andar por la vida no ira cargada de reverencias y protocolos. No iré a tomar el té con la Reina Madre, pero aquí en mi extensión de tierra veracruzana, camino por sus calles sabiéndome que soy una señora. Con alto orgullo y sombrero de tucán al frente (imaginario por supuesto).

¿Cuándo  adquieres el titulo de Señora? Cuándo te casas, de primera entrada. Luego llegan los hijos y subes un escalón más. Es innegable. Lo refrendas. Aunque en tus entrañas y en tu rostro reflejes cierta sorpresa-odio cuando alguien te diga – Para la señora, ¿Algo más?  Pero un día, un dia cualquiera, te encuentras pensando en cosas de señoras, y el asunto no para,  después de pensarlas, las dices y después de decirlas las ejecutas. Así que un atardecer mirando al horizonte, con seriedad, como soldado raso condecorado, pronuncias lo siguiente:

– Si, soy una señora y que la sociedad me lo demande.

Para no quedarme con la duda respecto a la Etimologia de la palabra Señora. Le fui a consultar a mi amigo Wikipedia el cual lo define (entre otros) como a continuación:

  1. Forma respetuosa de referirse a una mujer. Utilizado conmunmente para mujeres adultas o en edad avanzada.
  2. Mujer casada.
  3. Madre.

 

El Club de las Señoras.

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También en estos últimos días le pregunte aleatoriamente a algunas amigas que pensaban al respecto. Pues claro, ellas no titubearon. Lo somos. Claro que lo somos. Y entonces recordamos con cierto aire de nostalgia aquellos años donde la fiesta acababa mucho después de que saliera el Sol, o empezaba. Jóvenes. Inmortales de pensamiento. Riéndonos de nosotros. Brindando por nosotros. Parece que fue ayer, pero han transcurrido 18 cortos años. Hoy día no imagino en ninguna dimensión paralela no dormir como mínimo 6 horas seguidas. Los niños pequeños están  programado como reloj suizo a despertarse antes que el gallo cante. Así que esto me lleva a una hipótesis: Que los niños no vienen de París, sino de Suiza.

¿Acabas de descubrir que tú también eres una señora? ¡Calma! Que lo bueno esta empezando. Estamos en una zona divertida. Señoras que se tienden en el piso para armar bloques, legos y estructuras. Señoras que regresan a las muñecas y los nenucos. Señoras que trabajan y al final del día se tumban a ver caricaturas con sus pequeños príncipes reales.  Señoras que ríen hasta doblarse con alta probabilidad de trompetillas y aspavientos (casi epilépticos) no muy de nobleza, pero si muy de mujeres felices.

También tenemos amigas no señoras, y me encanta saber que a pesar de que la corriente nos lleve en diferentes direcciones, podemos seguir siendo hombro disponible, confidentes y compinches. Aunque no demos las mejores reseñas de lugares de moda y el mejor atuendo para llevar a una boda (siendo altamente probablemente que después ya no te los pidan más). Pero vale, así es la amistad. Y la amistad no entiende de títulos nobiliarios. Ahora, esto no nos deja en la banca, ni nos convertimos en seres pandimensionales aburridos, somos nosotras mismas, solo preocupadas en gran medida  por lavar la ropa en un día de sol, o en su defecto pidiéndole al dios TLALOC misericordia y que nos conceda el tiempo necesario para llegar a meter la ropa del tendedero.

El señor.

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No se si decir en voz alta: Soy una Señora. Sea tan fuerte como decir: Estoy casada con un Señor. ¿Cómo? ¿No íbamos a hacer jóvenes por siempre? Bueno, menos mal que subimos juntos los escalones. Mirar atrás a aquellos dos personajes que se conocieron en un concierto. Aquellos dos jóvenes que se quedaban cantando en el coche a todo pulmón “El Satánico Dr. Cadillac” al regreso de la fiesta. Que maravilloso es vernos atrás y vernos hoy. Tan preocupados como señores por las cosas del día a día. Ni que decir del Futuro, ese nos ocupa bastante. Pero no por miedo, si no por ganas. Ganas de vivir y ver crecer a a nuestra pequeña estirpe de sangre roja (No azul, ¡Bahh eso no existe!).

Señoras, señores, como siempre:

Gracias por Leer.

Sara

 

 

ANEXO MUSICAL.

El Satánico Dr. Cadillacs de Los Fabulosos Cadillacs me pone tan de buenas. Que aquí la dejo para alegrar el día.

Gracias por Leer!

Sara

DON´T PANIC! La historia de un No Festival de Día de las Madres.

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Este post no iba a existir. Pero aquí esta, saludando a las madres. Saludando a las no madres. Saludándome a mi.

Todo comenzó en Marzo, fecha donde los pequeños artistas inician con los ensayos coreográficos del tan esperando Festival del día de las Madres. A diferencia de los demás festivales, llámese carnaval, primavera, clausuras; tiene un objetivo contundente: Robarte lagrimas y mucosidad en abundancia. Este seria mi 3er año de Festival del Día de la Madre, y el último en la guardería. Ya veía venir el corazón apretado de toda la concurrencia al escuchar a los niños cantar al unísono- “Mamá, hoy quiero decir TE AMO. Me pienso robar tus años, ser tierno ladrón de ti”  Sí, el festival del día de las Madres es toda una caja de emociones. Ya salivaba el festival con todo y mucosidad incluida.

En abril nos presentaron en cada salón el modelo del traje que el niño tenia que llevar. Con el número telefónico de la costurera para prácticamente pedirlo a domicilio. !Un trajecito de rumbero para llevar por favor!

Unos días después, mi amiga Paty me escribió (nuestros críos están en la misma guardería), casi al borde de un colapso emocional Pre-Festival. Por brote de Varicela se suspendía el Evento del día de las Madres. Pude sentir mientras texteabamos como se rompía su corazón en cachitos. ¡Era su primer festival de las madres!. Solo le quedaba la imagen mental de su hija vestida de Ratón Vaquero, y la canción de Cri-Cri sonando a lo lejos, diluyéndose. La varicela no tiene corazón.

Marque inmediatamente, nadie me había dicho. No en las últimas 24 horas.

A continuación llamada a la guardería. Mi dialogo lleno de sorpresa y furia.

-Si bueno, Disculpe, me informaron que cancelaron el festival.

-Aja aja. Ahhh si Brote de Varicela. Para evitar contagio.

-Aja, aja.

-Ok. Gracias.

Pues no, era un dialogo lleno de torpeza y monosílabos. Con los niños las cosas son como son. No le busquemos 3 pies al Gato. Se cancela. Finish. Sayonara. Au revoir. Este año habrá NO Festival del día de las Madres. ¿Pero saben? una vez entrando en la resignación y la aceptación pienso lo siguiente: 365 días del año nuestra vida es un festival. Corre, prisas, caos, más prisas. El show continua un día tras otro. Con sorpresas, alegrías y drama (por supuesto), pero siempre hay tiempo de disfrutar el espectáculo con una sonrisa de oreja a oreja.

Así que mis actividades del 10 de Mayo se resumirán a apretujar a mi pequeño cronopio. Asistir a la Aldea Godínez. Sobrevivir a estos días donde me he sentido una piltrafa humana, y ya entrada la noche continuaré leyendo a unos de los maestros de la ciencia ficción Douglas Adams con El restaurante del Fin del Mundo (me tiene atrapada esta saga, no paro de reír mientras viajo por la galaxia a la velocidad de la luz entre sus páginas. Ya les contare de ella) Y claro, recibir abrazos y besos cibernéticos.

¡DONT PANIC! No hubo Festival pero ya vendrán otros

ANEXO MUSICAL.

Les comparto una canción que me acabo de topar hace unos minutos en Spotity de Sofia Macchi llamada Lucecita, una rolita llena de ternura que he reproducido 5 veces para terminar este post, así que la dejo por aquí.

Gracias por Leer!

Sara

 

 

 

Viernes 13.

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Colaboración:  Cha!

Parte 1.

Aunque el viernes 13 es uno de los clichés más grandes que hay en el mundo de la suerte y superstición, en lo particular siempre ha sido mi número favorito, es más, de una fijación extraordinaria., por lo que el viernes 13 de abril del 2018 salimos como todas las mañanas con la ruta del equipo:

 #1 Dejar a luis fer como parada número 1. Todo en orden vamos a parada.

#2 Oficina de Sara ….no arranca el auto , …Click , Clack …muerto…. Ok vamonos al trabajo caminando …. viernes….13.  Caminando oficina de Sara. Caminando a buscar taxi. No hay taxi, caminando más.

#3 Mi oficina tarde ….viernes 13. Trabajo normal todo en orden de repente día pesado. Problemas. Resuelve. En el último minuto reunión, tenía que salir a las 5:30 para alcanzar a Fer en natación ( su segunda clase y ya lo veo como campeón olímpico) ni hablar vámonos, no se termina la jornada, venimos a trabajar mañana ….. viernes 13.

#4 Salir corriendo para buscar a Fer en natación para que Sara pueda ir al doctor, no hay taxi … viernes 13…… Sara en el doctor yo esperando con Fer, esperando nervioso. Pensando, pensando ¿Por qué viernes ? ¿Por qué 13?

#5 Vámonos a casa , esperando … llamada de Sara. La mejor noticia posible.

¡Ahora lo entiendo todo!

!Ahora entiendo mejor de geometría y calculo!

¡Ahora sé que el cuadrado es la estructura perfecta!

¡Ahora veo claro el equipo, ahora te entiendo viernes 13!

Viernes 13 de abril. 7:00 P.M.

 

 

Vida Jurásica.

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Expo Parque de los Dinosaurios. Orizaba, Veracruz

El Jurásico, para refrescar la memoria y de acuerdo a Wikipedia: Es una división de la escala temporal geológica que pertenece a la Era Mesozoica. Comenzó hace 201 millones de años y acabó hace 145 millones de años.

El Jurásico es fascinante. La Gran Pangea empezó a separarse. El mundo cambiaba, llovía y la Tierra se cubrió de Verde. Ésta fue la verdadera época del reinado de los dinosaurios, “La Edad de Oro de los Gigantes”, quienes en el Jurásico fueron los Amos y señores  de nuestra Orbe.

Por lo tanto fue la era de la Gran Supervivencia. Los depredadores hambrientos cazaban desde pequeños reptiles hasta los grandes (muy muy muy) grandes saurópodos. Sin embargo en ese gran lapso de tiempo que duro el Jurásico (millones de años) ciertas especies evolucionaron, desarrollando sistema de defensa como por ejemplo: Placas óseas prominentes o grupo de espinas gigantes en el extremo de la cola como el Stegosaurus.

¿Que aprendemos de esto?

Que los dinosaurios son unas estrellas de Rock.  Y los niños lo saben.

HL_DDS_0000000000124626Mi recuerdo más vivo respecto a los dinosaurios en mi vida data de 1993, año en que bajo la dirección de Steven Spielberg, Jurassic Park llego a las salas de cine de manera apabullante. Para hacernos soñar con Dinosaurios. Yo tenia diez años y fue increíble. De hecho de las cosas  que me dan nostalgia en esta vida (que se van haciendo muchas conforme el reloj avanza) es escuchar en las secuelas la banda sonora de la película de John Williams “Welcome to Jurassic Park”. Esa sinfonía  me lleva de regreso a aquella sala de cine: Dinosaurios, palomitas y la que hasta ese momento era la más grandiosa película que mis ojos veían.

Entonces  tenemos, papás del mundo, que existe en nuestro disco duro mental una Carpeta titulada: COSAS QUE AMA MI HIJO. Subcarpeta: DINOSAURIOS. Con vasta información de los Saurios. Muchas veces yo misma hago pausa para poder decir frente a mi hijo correctamente el nombre del dinosaurio. Si titubeo un poco, el pequeño paleontólogo me corrige en seguida, – Se dice Di-plo-do-clus. Serio y con la voz de quien esta dejando de ser mi pequeño en minúsculas para entrar próximamente a los cuatro años  y convertirse en un NIÑO en mayúscula

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Cronopio en el Jurásico. Un día cualquiera.

Todo aquello que rodea a los Dinosaurios les causa asombro. Saber que estuvieron aquí en este misma tierra que ellos pisan, bajo el mismo cielo azul. Saber que un meteorito proveniente del espacio vino a acabar con ellos, a “Extinguirlos” ¿Que clase de mal chiste?  Ellos piensan lo increíble que seria ir a la tienda y esperar en el paso peatonal el cambio de semáforo porque el Señor Brontosaurus va a pasar con sus 22 metros de longitud.  Entonces los niños elevarían su vista hasta el cielo, obligándolos a entrecerrar sus pequeños ojos mientras esperan el paso. O tal vez, una mañana camino a la escuela puedan pedirle permiso a papá de subir a su Pterodactylus, montarlo y volar por los cielos, aterrizar en el patio de la escuela y ver como se aleja por los aires su amigo volador. Seria increíble. Pero nos queda su historia. Sus huellas estampadas por la tierra. Su grandeza en fósiles. Y en nuestros hijos nos queda el asombro, el cual no dudo sobrevivirá por millones de años más.

Los dejo aquí. Diciéndoles desde mi ronco pecho- ROARRR-ROARRR y Viviendo una Vida Jurásica.

 

ANEXO MUSICAL.

El único dinosaurio que aún ronda por las calles siendo una estrella de rock y de Televisión es: El Dinosaurio Anacleto. Por supuesto de 31 Minutos. Les dejo la versión Original que es bonita, roquera y azul. También la pueden encontrar en el Disco Tributo del 2009 en  voz de Ximena Sariñana, en versión melancólica, tristona, pero dulce.

Gracias por Leer!

Sara