Mi hijo. Mi héroe.

Colaboración:  Cha!

Tu me asustas, tú me haces recordar…
Que soy una criatura más…
Que habita en el espacio primordial…

El otro día, mi hijo Luisfer, comenzó a cantar esta canción primero en voz bajita y acercándose poco a poco a mí, al inicio no capte de que se trataba, pero cuando caí en cuenta  de la canción de la que se trataba, me emocione de sobremanera. Si acaso tres veces en nuestros trayectos a la escuela la hemos escuchado, y siempre le he dicho :

-Hijo, esta es mi canción favorita del mundo. Y el muy serio me decía -Sí papá. Solo eso, no es como que se te quede en el subconsciente como Movimiento naranja, Movimiento ciudadano. Por lo que al cantármela a mi, es su forma de decirme papá te amo. Por cosas como ésta, mi hijo es realmente mi héroe.

Sé que la mayoría de los padres dicen y piensan eso de sus hijos, es obvio, para cada padre/madre del mundo sus hijos son siempre lo máximo, lo mejor,  y equivocadamente intentamos inculcarles nuestros gustos y aficiones, en nuestro caso lo hemos platicado mucho y  estamos convencidos que no lo forzaríamos con ninguna presión  de ningún tipo, aún así, el ejemplo siempre será base para el aprendizaje; y mientras mamá le compra libros y libros y en fiestas infantiles quiere dar de regalo libros, yo mismo como entusiasta coleccionista amateur de Star Wars , nunca lo he presionado o aconsejado que siga la saga, aún así al ir con el tiempo comprando figuras y juguetes comunes en un niño, desde que comenzó a hablar tenía la costumbre  de ver los folletos o cajas y decir:

-Papá nos falta este… y este.

-Papá vamos por tal juguete.

Y siempre lo tiene en  mente cuando vamos caminando en el pasillo de super o jugueterías. De hecho en la casa él tiene su repisa y yo la mía de figuras o colecciones, Luisfer coleccionista Jr .

Cuando por las tardes toco guitarra (algo que me ha gustado hacer desde que tengo uso de razón )  empezó con la inquietud de que él también quería su guitarra. Así que a los 3 años le regale su primer guitarra, pequeña y llena de colores. Cuando saco mi guitarra del estuche para tocar,  el saca la suya y se sienta junto a mí, a su propio ritmo, a su propia voz.

Y así podría  seguir con todas las cosas que le encanta hacer: dibujar, jugar, armar castillos, ciudades con bloques, dar clases con mamá y papá como alumnos sentados en el piso, ir a natación con el mayor entusiasmo del mundo, cantar canciones  de moda de ritmos bastante absurdos,  como lo que es: ¡Un niño feliz!

La realidad de las cosas mi hijo, es un niño con unos sentimientos increíbles y que siempre nos dice que nos va a cuidar y que se da cuenta cuando alguien está triste  o enojado. Yo como papá muchas veces tengo ansiedad o miedo porque quisiera que todas las cosas salgan bien para mi familia, por cuidarlos lo más posible,  y es en esos momentos, que con un abrazo y un beso todo tiene sentido y todo está mejor. Es por esa energía que ocupo en la mañana para salir a seguir buscando las mejores opciones para nosotros. Esa energía y amor que emana de mi hijo, hace que para mí, sea mi Héroe.

IMG_20170808_100430_080

Anuncios

La depresión.

Colaboración de: PIZZA. Maritza Aranda Liy

-¿Que le pasó a tu sonrisa?

-¿Que le pasó a tu mirada?

-¿Donde esta mi pizzita risueña, feliz, ocurrente?

-Todas tus fotos que mandas son oscuras, tristes, sin luz, apagadas. ¿Qué pasa hija? ¿Qué tienes? Preguntaba mi papá.

-“NADA”. Respondí

Dicen que un embarazo es distinto al anterior y yo pude comprobarlo. Con mi primer hija subí 4 kilos. Vomite 20 semanas (de 40) y tuve 23 horas de labor de parto; perdí mucha sangre, me desmaye después de dar a luz. No pudieron tomar muestra de mi placenta porque se contamino con mi sangre. Sufrí anemia postparto. Me hicieron dos transfusiones de sangre. Pero nació una hermosa bebé de 54 cms y 3,910 gramos, mi Charlotte.

Viaje de Bélgica a México, y como por magia en mi tierra desaparecieron los vómitos. Mi mamá me organizó un Baby Shower maravilloso. Después de eso comí, comí y seguí comiendo. Regrese a Bélgica un día antes que se cumpliera el termino en el que ya no puedes viajar en avión. Seguí disfrutando al máximo las semanas que faltaban: Pintamos el cuarto de la bebé. Lave y planche su ropita, la ordene por formas y colores. Escogí que el color de bienvenida del bebé seria el morado. Encargue los M&m´s con su nombre. Mande a hacer las tarjetas de nacimiento (tradición arraigada en Bélgica) y solo me resto, esperar el día.

Después de todo lo difícil que fue el parto (en Bélgica no hay opción de cesárea al menos que clinicamente sea necesario o ruegues al ginecólogo). Yo era la mujer mas feliz del universo, enterada, realizada, plena, feliz ¡Era mamá!

Los primeros 3 años de Charlotte fueron increíbles. Me probé siendo “mamá” trabajando 40 horas (o más a la semana) Disfrute cada una de las etapas de ella. Sobretodo al comienzo, me ilusionaba cada hora, verla despertar. Darle de comer. Bañarla. Vestirla. Estar con ella y para ella.

Hasta que me embarace de Colette…..

Entre el embarazo de ellas dos, tristemente perdí un bebé. Sufrí mucho y creo que la tristeza quedo anidada muy adentro, me obsesione con la idea de un nuevo bebé.

El segundo embarazo fue difícil, vomite 20 semanas sin parar, mi liquido vital era la Coca Cola, porque no soportaba ni el agua, aunque intentaba a base de esfuerzos tomarme medio litro al día. Baje 10 kilos. Me sentía inservible, inútil. Sin fuerzas y sin ánimos. El evento que marco mi vida durante esta etapa, fue quedarme dormida en el sillón un día. Cuando desperté vi a una niña de 2 años 11 meses comiendo pan de una bolsa y viendo televisión con ojos llorosos.

Me dijo – Tengo hambre, mucha. Te hable pero no despertabas, tengo Sed.

Hoy día lloro cada vez que recuerdo esa imagen, y como mi pequeña hija me contó que con mucho esfuerzo bajo el pan en la cocina con una silla y se lo comió, así sin nada, seco. Porque su mamá no podía siquiera sostenerse en pie. Después de eso, estuve internada una semana en estado critico de deshidratación (Hiperemesis gravitis). Y es a partir de ese punto donde empezaba a desarrollar una enfermedad mental llamada: DEPRESIÓN.

Siempre estuvo sin ánimos, ausente. Cuestionándome si la vida valía la pena. Que mis hijas tuvieran una mamá como yo. El ginecólogo claramente dijo:

Maritza tiene depresión gestacional. Tenemos que cuidarla mucho, esos casos clínicos se pueden volver Depresión Postparto.

En ese tiempo llegaron a visitarnos unas primas, las gemelas Clara y Ana, me alegraron los días que estuvieron en casa. Me sentí en México. Unos meses más adelante llego Alejandra, una sobrina muy querida, y aunque ella no lo sabe, para mi fue mi luz en mi vida, porque estaba pasando por el momento de mayor tristeza. Paseamos, platicamos, comimos, vimos televisión, caminamos por Ambéres, fueron días felices. El día que ella tuvo que partir, yo lloré. Sabia que no podía ir a México. Sabia que ella había sido lo mas cercano a mi tierra. Mi familia. Ese día después de despedirla sufrí Parálisis de Bell, que 4 años después, aun tengo.

Con la Parálisis de Bell deje parpadear, no podía comer. Todo era con popote o sopitas a medias porque se me escurría la comida o bebida por los lados. No podía articular bien las palabras. ¡Caray! Era un caos. Con 32 semanas de embarazo aun me faltaba 8 semanas. Lloré cada noche y cada día de esas 8 semanas, como nunca en mi vida. No tenía sentido nada. Me caían mal. MUY MAL. La gente que me decían:

-“Ash Maritza. Sal a divertirte, con eso se te quita”” ¿Que buscas, compasión?”

Compasión mis polainas. Me quería morir.

Días antes de que naciera Colette llego una de las gemelas, Clara, mi prima hermana, para estar conmigo durante y después del parto. La amo, sin su apoyo, sin sus palabras, sin su hombro, quizás hubiese sucumbido. Y es que, no me daba cuenta que tenia otros hombros, otras almas que estaban ahí. Yael, Hosme, Patrick, Nerea, Vera, Magda, Martín, Olam, Gemma. Que se preocupaban, y sufrían al verme hecha añicos, pero no, mi tristeza, mi depresión, era más fuerte, me cegaba, me impedía ver más allá de ella misma.

El día que Colette llego al mundo. Llego en un parto sencillo, sin dolor, tranquilo. En 3 horas de labor de parto. Nació la más hermosa de todas. Cabello negro, ojos negros. Midió 53 cms y peso 3,750 gramos. Sentí nuevamente una felicidad inmensa. Pura. Plena. Lamentablemente solo duró 3 semanas ese sentir.

Después la vida no valía nada. El mundo no merecía a alguien tan simple como yo. Mi familia no merecía alguien como yo. Mis amigos no merecían una Pizza como yo. Y mis hijas, mis pequeñas hijas no merecían una mamá como yo. Entonces un día intente suicidarme. Heridas, sangre, hospital, caos. Solo me detuvo a no culminar el deseo ferviente de hacerme a un lado. “De no estorbar” el llanto de una bebé de 3 semanas que tenia hambre. Después de ese día, donde en mis recuerdos solo suceden las imágenes en cámara lenta. Partimos a México. La depresión postparto ya era diagnosticada como señas suicidas y crisis de ansiedad. Llegue a México en un punto en el que ya no comía. No me bañaba. Dormía 26 horas seguidas. Solo le daba de comer a Colette y muchas veces me la retiraban de los brazos porque me dormía. Era un punto donde no me podía dejar sola, porque seguramente podía morir por mi propia voluntad.

La gente, sobre toda la familia. No entienden que es la depresión. Creen que es un simple estado de ánimo que se quita con salir al antro, de compras, al cine, al mar que todo lo cura. Pero no, es una enfermedad mental, que puede llegar a ser crónica. Yo no se si he superado la depresión como tal, pero se que tengo un motor de vida, que SOY YO MISMA. Y que de mi dependen dos personitas que no eligieron venir a este mundo. NOSOTROS ELEGIMOS SER PADRES. Se con certeza que me siento feliz, plena, motivada y cada día con mucho ánimo. Segregando Dopamina y Seratonina al máximo, para estar bien y dar lo mejor de mi a todos los que me quieren, en cualquier lugar bajo el cielo, en cualquier parte del mundo.

A ti que estas leyendo, si estas viviendo una situación similar, escríbeme y platicamos.

Correo: itzaaranda@gmail.com

12036825_10152996327595807_5849065162156993386_n

 

 

 

 

 

De cómo me convertí en Señora.

50925714En estos días que estamos inmersos en bodas reales y títulos nobiliarios, me he preguntando en que momento me convertí en Señora y adquirí tan enorme distinción. Se que mi andar por la vida no ira cargada de reverencias y protocolos. No iré a tomar el té con la Reina Madre, pero aquí en mi extensión de tierra veracruzana, camino por sus calles sabiéndome que soy una señora. Con alto orgullo y sombrero de tucán al frente (imaginario por supuesto).

¿Cuándo  adquieres el titulo de Señora? Cuándo te casas, de primera entrada. Luego llegan los hijos y subes un escalón más. Es innegable. Lo refrendas. Aunque en tus entrañas y en tu rostro reflejes cierta sorpresa-odio cuando alguien te diga – Para la señora, ¿Algo más?  Pero un día, un dia cualquiera, te encuentras pensando en cosas de señoras, y el asunto no para,  después de pensarlas, las dices y después de decirlas las ejecutas. Así que un atardecer mirando al horizonte, con seriedad, como soldado raso condecorado, pronuncias lo siguiente:

– Si, soy una señora y que la sociedad me lo demande.

Para no quedarme con la duda respecto a la Etimologia de la palabra Señora. Le fui a consultar a mi amigo Wikipedia el cual lo define (entre otros) como a continuación:

  1. Forma respetuosa de referirse a una mujer. Utilizado conmunmente para mujeres adultas o en edad avanzada.
  2. Mujer casada.
  3. Madre.

 

El Club de las Señoras.

2129763332_8a92a02a9a_z

También en estos últimos días le pregunte aleatoriamente a algunas amigas que pensaban al respecto. Pues claro, ellas no titubearon. Lo somos. Claro que lo somos. Y entonces recordamos con cierto aire de nostalgia aquellos años donde la fiesta acababa mucho después de que saliera el Sol, o empezaba. Jóvenes. Inmortales de pensamiento. Riéndonos de nosotros. Brindando por nosotros. Parece que fue ayer, pero han transcurrido 18 cortos años. Hoy día no imagino en ninguna dimensión paralela no dormir como mínimo 6 horas seguidas. Los niños pequeños están  programado como reloj suizo a despertarse antes que el gallo cante. Así que esto me lleva a una hipótesis: Que los niños no vienen de París, sino de Suiza.

¿Acabas de descubrir que tú también eres una señora? ¡Calma! Que lo bueno esta empezando. Estamos en una zona divertida. Señoras que se tienden en el piso para armar bloques, legos y estructuras. Señoras que regresan a las muñecas y los nenucos. Señoras que trabajan y al final del día se tumban a ver caricaturas con sus pequeños príncipes reales.  Señoras que ríen hasta doblarse con alta probabilidad de trompetillas y aspavientos (casi epilépticos) no muy de nobleza, pero si muy de mujeres felices.

También tenemos amigas no señoras, y me encanta saber que a pesar de que la corriente nos lleve en diferentes direcciones, podemos seguir siendo hombro disponible, confidentes y compinches. Aunque no demos las mejores reseñas de lugares de moda y el mejor atuendo para llevar a una boda (siendo altamente probablemente que después ya no te los pidan más). Pero vale, así es la amistad. Y la amistad no entiende de títulos nobiliarios. Ahora, esto no nos deja en la banca, ni nos convertimos en seres pandimensionales aburridos, somos nosotras mismas, solo preocupadas en gran medida  por lavar la ropa en un día de sol, o en su defecto pidiéndole al dios TLALOC misericordia y que nos conceda el tiempo necesario para llegar a meter la ropa del tendedero.

El señor.

playmobil-1266952_960_720

No se si decir en voz alta: Soy una Señora. Sea tan fuerte como decir: Estoy casada con un Señor. ¿Cómo? ¿No íbamos a hacer jóvenes por siempre? Bueno, menos mal que subimos juntos los escalones. Mirar atrás a aquellos dos personajes que se conocieron en un concierto. Aquellos dos jóvenes que se quedaban cantando en el coche a todo pulmón “El Satánico Dr. Cadillac” al regreso de la fiesta. Que maravilloso es vernos atrás y vernos hoy. Tan preocupados como señores por las cosas del día a día. Ni que decir del Futuro, ese nos ocupa bastante. Pero no por miedo, si no por ganas. Ganas de vivir y ver crecer a a nuestra pequeña estirpe de sangre roja (No azul, ¡Bahh eso no existe!).

Señoras, señores, como siempre:

Gracias por Leer.

Sara

 

 

ANEXO MUSICAL.

El Satánico Dr. Cadillacs de Los Fabulosos Cadillacs me pone tan de buenas. Que aquí la dejo para alegrar el día.

Gracias por Leer!

Sara

DON´T PANIC! La historia de un No Festival de Día de las Madres.

dont-panic

 

Este post no iba a existir. Pero aquí esta, saludando a las madres. Saludando a las no madres. Saludándome a mi.

Todo comenzó en Marzo, fecha donde los pequeños artistas inician con los ensayos coreográficos del tan esperando Festival del día de las Madres. A diferencia de los demás festivales, llámese carnaval, primavera, clausuras; tiene un objetivo contundente: Robarte lagrimas y mucosidad en abundancia. Este seria mi 3er año de Festival del Día de la Madre, y el último en la guardería. Ya veía venir el corazón apretado de toda la concurrencia al escuchar a los niños cantar al unísono- “Mamá, hoy quiero decir TE AMO. Me pienso robar tus años, ser tierno ladrón de ti”  Sí, el festival del día de las Madres es toda una caja de emociones. Ya salivaba el festival con todo y mucosidad incluida.

En abril nos presentaron en cada salón el modelo del traje que el niño tenia que llevar. Con el número telefónico de la costurera para prácticamente pedirlo a domicilio. !Un trajecito de rumbero para llevar por favor!

Unos días después, mi amiga Paty me escribió (nuestros críos están en la misma guardería), casi al borde de un colapso emocional Pre-Festival. Por brote de Varicela se suspendía el Evento del día de las Madres. Pude sentir mientras texteabamos como se rompía su corazón en cachitos. ¡Era su primer festival de las madres!. Solo le quedaba la imagen mental de su hija vestida de Ratón Vaquero, y la canción de Cri-Cri sonando a lo lejos, diluyéndose. La varicela no tiene corazón.

Marque inmediatamente, nadie me había dicho. No en las últimas 24 horas.

A continuación llamada a la guardería. Mi dialogo lleno de sorpresa y furia.

-Si bueno, Disculpe, me informaron que cancelaron el festival.

-Aja aja. Ahhh si Brote de Varicela. Para evitar contagio.

-Aja, aja.

-Ok. Gracias.

Pues no, era un dialogo lleno de torpeza y monosílabos. Con los niños las cosas son como son. No le busquemos 3 pies al Gato. Se cancela. Finish. Sayonara. Au revoir. Este año habrá NO Festival del día de las Madres. ¿Pero saben? una vez entrando en la resignación y la aceptación pienso lo siguiente: 365 días del año nuestra vida es un festival. Corre, prisas, caos, más prisas. El show continua un día tras otro. Con sorpresas, alegrías y drama (por supuesto), pero siempre hay tiempo de disfrutar el espectáculo con una sonrisa de oreja a oreja.

Así que mis actividades del 10 de Mayo se resumirán a apretujar a mi pequeño cronopio. Asistir a la Aldea Godínez. Sobrevivir a estos días donde me he sentido una piltrafa humana, y ya entrada la noche continuaré leyendo a unos de los maestros de la ciencia ficción Douglas Adams con El restaurante del Fin del Mundo (me tiene atrapada esta saga, no paro de reír mientras viajo por la galaxia a la velocidad de la luz entre sus páginas. Ya les contare de ella) Y claro, recibir abrazos y besos cibernéticos.

¡DONT PANIC! No hubo Festival pero ya vendrán otros

ANEXO MUSICAL.

Les comparto una canción que me acabo de topar hace unos minutos en Spotity de Sofia Macchi llamada Lucecita, una rolita llena de ternura que he reproducido 5 veces para terminar este post, así que la dejo por aquí.

Gracias por Leer!

Sara

 

 

 

Viernes 13.

564117_279962302111198_409175001_n

Colaboración:  Cha!

Parte 1.

Aunque el viernes 13 es uno de los clichés más grandes que hay en el mundo de la suerte y superstición, en lo particular siempre ha sido mi número favorito, es más, de una fijación extraordinaria., por lo que el viernes 13 de abril del 2018 salimos como todas las mañanas con la ruta del equipo:

 #1 Dejar a luis fer como parada número 1. Todo en orden vamos a parada.

#2 Oficina de Sara ….no arranca el auto , …Click , Clack …muerto…. Ok vamonos al trabajo caminando …. viernes….13.  Caminando oficina de Sara. Caminando a buscar taxi. No hay taxi, caminando más.

#3 Mi oficina tarde ….viernes 13. Trabajo normal todo en orden de repente día pesado. Problemas. Resuelve. En el último minuto reunión, tenía que salir a las 5:30 para alcanzar a Fer en natación ( su segunda clase y ya lo veo como campeón olímpico) ni hablar vámonos, no se termina la jornada, venimos a trabajar mañana ….. viernes 13.

#4 Salir corriendo para buscar a Fer en natación para que Sara pueda ir al doctor, no hay taxi … viernes 13…… Sara en el doctor yo esperando con Fer, esperando nervioso. Pensando, pensando ¿Por qué viernes ? ¿Por qué 13?

#5 Vámonos a casa , esperando … llamada de Sara. La mejor noticia posible.

¡Ahora lo entiendo todo!

!Ahora entiendo mejor de geometría y calculo!

¡Ahora sé que el cuadrado es la estructura perfecta!

¡Ahora veo claro el equipo, ahora te entiendo viernes 13!

Viernes 13 de abril. 7:00 P.M.

 

 

Vida Jurásica.

29571151_10155223027002301_122622487163085300_n

Expo Parque de los Dinosaurios. Orizaba, Veracruz

El Jurásico, para refrescar la memoria y de acuerdo a Wikipedia: Es una división de la escala temporal geológica que pertenece a la Era Mesozoica. Comenzó hace 201 millones de años y acabó hace 145 millones de años.

El Jurásico es fascinante. La Gran Pangea empezó a separarse. El mundo cambiaba, llovía y la Tierra se cubrió de Verde. Ésta fue la verdadera época del reinado de los dinosaurios, “La Edad de Oro de los Gigantes”, quienes en el Jurásico fueron los Amos y señores  de nuestra Orbe.

Por lo tanto fue la era de la Gran Supervivencia. Los depredadores hambrientos cazaban desde pequeños reptiles hasta los grandes (muy muy muy) grandes saurópodos. Sin embargo en ese gran lapso de tiempo que duro el Jurásico (millones de años) ciertas especies evolucionaron, desarrollando sistema de defensa como por ejemplo: Placas óseas prominentes o grupo de espinas gigantes en el extremo de la cola como el Stegosaurus.

¿Que aprendemos de esto?

Que los dinosaurios son unas estrellas de Rock.  Y los niños lo saben.

HL_DDS_0000000000124626Mi recuerdo más vivo respecto a los dinosaurios en mi vida data de 1993, año en que bajo la dirección de Steven Spielberg, Jurassic Park llego a las salas de cine de manera apabullante. Para hacernos soñar con Dinosaurios. Yo tenia diez años y fue increíble. De hecho de las cosas  que me dan nostalgia en esta vida (que se van haciendo muchas conforme el reloj avanza) es escuchar en las secuelas la banda sonora de la película de John Williams “Welcome to Jurassic Park”. Esa sinfonía  me lleva de regreso a aquella sala de cine: Dinosaurios, palomitas y la que hasta ese momento era la más grandiosa película que mis ojos veían.

Entonces  tenemos, papás del mundo, que existe en nuestro disco duro mental una Carpeta titulada: COSAS QUE AMA MI HIJO. Subcarpeta: DINOSAURIOS. Con vasta información de los Saurios. Muchas veces yo misma hago pausa para poder decir frente a mi hijo correctamente el nombre del dinosaurio. Si titubeo un poco, el pequeño paleontólogo me corrige en seguida, – Se dice Di-plo-do-clus. Serio y con la voz de quien esta dejando de ser mi pequeño en minúsculas para entrar próximamente a los cuatro años  y convertirse en un NIÑO en mayúscula

19264555_10155224825607301_5259430832830549684_o

Cronopio en el Jurásico. Un día cualquiera.

Todo aquello que rodea a los Dinosaurios les causa asombro. Saber que estuvieron aquí en este misma tierra que ellos pisan, bajo el mismo cielo azul. Saber que un meteorito proveniente del espacio vino a acabar con ellos, a “Extinguirlos” ¿Que clase de mal chiste?  Ellos piensan lo increíble que seria ir a la tienda y esperar en el paso peatonal el cambio de semáforo porque el Señor Brontosaurus va a pasar con sus 22 metros de longitud.  Entonces los niños elevarían su vista hasta el cielo, obligándolos a entrecerrar sus pequeños ojos mientras esperan el paso. O tal vez, una mañana camino a la escuela puedan pedirle permiso a papá de subir a su Pterodactylus, montarlo y volar por los cielos, aterrizar en el patio de la escuela y ver como se aleja por los aires su amigo volador. Seria increíble. Pero nos queda su historia. Sus huellas estampadas por la tierra. Su grandeza en fósiles. Y en nuestros hijos nos queda el asombro, el cual no dudo sobrevivirá por millones de años más.

Los dejo aquí. Diciéndoles desde mi ronco pecho- ROARRR-ROARRR y Viviendo una Vida Jurásica.

 

ANEXO MUSICAL.

El único dinosaurio que aún ronda por las calles siendo una estrella de rock y de Televisión es: El Dinosaurio Anacleto. Por supuesto de 31 Minutos. Les dejo la versión Original que es bonita, roquera y azul. También la pueden encontrar en el Disco Tributo del 2009 en  voz de Ximena Sariñana, en versión melancólica, tristona, pero dulce.

Gracias por Leer!

Sara

 

 

 

Cumpleaños cuántico.

IMG-20180327-WA0011

Mi hijo mayor cumplió 3 años hace un par de días y por alguna extraña razón (y por andar incursionando en lecturas de física cuántica) me vino esta idea a la cabeza: si el tiempo no existe, los cumpleaños tampoco.

Les confieso que después de leer la “Breve Historia del Tiempo” de Stephen Hawking, sentí un poco de miedo. Aceptar que todo existe en el momento presente y que no hay nada más, es difícil  para un ser humano, que todo lo vive, lo mide y lo cuenta a través de las memorias  y los instantes.

Por lo que leí, el problema con el tiempo comenzó hace un siglo, cuando la teoría de la relatividad de Einstein demolió la idea concebida por Newton del tiempo como una constante universal. Porque según la teoría especial de la relatividad, no hay forma de que dos acontecimientos sucedan simultáneamente. Dos eventos que son “ahora” para mi, están sucediendo en diferentes momentos para cualquier otra persona que se mueva a una velocidad distinta que yo.

Entonces, no hay tal cosa como el tiempo.

Gracias a Stephen Hawking, conocí de la existencia de un físico inglés llamado Julian Barbour, quien afirma que  “No hay tal cosa como el tiempo”. Lo explica de una forma simple, tan simple que hace que la mente se resista a entenderlo:

Barbour ve cada momento individual como un todo y a esos momentos los llama “ahoras”,  los cuales pueden ser imaginados como páginas de una novela arrancadas del libro y arrojadas al azar al suelo; cada página es una entidad separada, existente sin tiempo, que existe fuera del tiempo. Organizar las páginas en un orden especial y moverlas a través de este orden de una manera paso a paso, hace que una historia se desarrolle.  Aún así, no importa cómo organizamos las páginas, cada página es completa e independiente.

Y completa su idea diciendo:

“El gato que salta no es el mismo gato que cae.”.

Entonces, según Einstein, Hawking y Barbour, no hay un momento pasado que desemboque en un momento futuro. En su lugar, las diferentes configuraciones posibles del universo, cada posible ubicación de cada átomo a través de toda la creación, existe simultáneamente.

Por lo tanto, la única evidencia que tengo del cumpleaños de mi hijo mayor hace un par de días es mi memoria (y la memoria de mi teléfono celular con la que grabé las mañanitas), pero mi memoria proviene de una estructura estable de neuronas en mi cerebro ahora.  El punto es, todo lo que tenemos son estos registros en la memoria, y mi memoria existe en este ahora.

IMG-20180327-WA0010

Todo esto que les digo es muy confuso, lo sé, porque a nivel consciente interactuamos con otros seres humanos y el resto del universo de una forma lineal. Esa es la naturaleza de nuestra  mente, entonces deberíamos ir más allá de la mente para acceder a las respuestas que buscamos sobre el universo. 

Ahora bien, después de toda esta introspección cuántica que les vine a contar, les puedo afirmar que, aunque sea para mi pobre mente lineal humana, mi hijo mayor cumplió 3 hermosos años y aunque esos momentos ya no existan, me basta con recordar todos esos “ahoras” de su existencia  guardados en mi memoria y en la memoria de mi esposo y que nos han hecho muy felices.

Así que, aunque el tiempo no exista los cumpleaños si, aunque sean cuánticos.

Cris.

 

Persona Normal de Benito Taibo

 

persona normal

¿Cuáles son las casualidades que te llevan a topar con ciertos libros? Muchas veces caminando en los pasillos de las librerías he sido atraída por fuerzas gravitacionales que me jalan a alguna estantería. Otras navegando por el ciberespacio literario: post, comentarios y/ o reseñas de gente que tengo en alta estima “devoradores de libros”. Y otras tantas recomendaciones puntuales. De esta forma llego Persona Normal a mis manos.

Tenía un par de padres divertidos y jóvenes, llenos de sueños y de planes. Pero a mis doce años, cinco meses, tres días y dos horas y cuarto, aproximadamente, me quedé sin ellos…….. 

Sebastián quedo huérfano de padres a los 12 años. Quedando su tutela en manos del hermano de su madre: Su tío Paco. Quien entre sus muchas facetas es un poeta empedernido, un luchador del movimiento del 68, un aventurero gastronómico, un conocedor musical. Pero también una persona con sus propias luchas y demonios.

Lo entrañable de este libro es la sencillez en sus letras. Pero la enormidad de sus capítulos, y dentro de cada capítulo, sus párrafos y dentro de sus párrafos,  frases que llegan como meteorito a tu alma.

Pawnee_lg

29251

 

Benito Taibo toca tema universales, pero su manera de abordarlos es tan simple como maravillosa. El amor a los libros. El poder de la imaginación. La amistad y el primer amor que arrasa todo a su paso. La lealtad a tus ideales.  A no dar las cosas por sentado y festejar Navidad 6 meses antes. A ser Viernes un día cualquiera. A ser Pirata, Cazador de Vampiros o un Guerrero Sioux defensor de tus tierras y tus creencias. A ir recitando poemas por la vida o simplemente acampar mirando el cielo azul, que no es cielo azul, son sabanas atadas al techo. A ser todo, menos un PERSONA NORMAL.

Es una prosa tierna, conmovedora. Los dos últimos capítulos los leí con sabor a sal y el corazón apretujado.

El libro contiene dentro de sí guiños y referencias a otros textos, desde autores clásicos como contemporáneos: Joseph Conrad, Alejandro Dumas, Julio Verne, Ray Bradbury,  Oscar Wilde, José Emilio Pacheco,  Julio Cortázar, Elena Poniatowska, Charles Bukowski entre otros que, dan vida y sentido a cada historia.

Ahora Persona Normal es parte de mi Biblioteca personal.  Y así como Sebastián heredo la suya del Tio Paco,  me queda la ilusión de que mis libros algún día cambiarán de dueño. Y esa personita será portadora de la única educación que puede salvarnos: La educacion sentimental.

Gracias Benito Taibo por tan hermoso libro.
600600p448EDNmainTaibo jpg

Cumpleaños numero 13.

Dice el tío Paco cosas maravillosas sobre los libros, y lo apunté exactamente como lo dijo para no olvidarlo nunca: “Tabla para el náufrago, escudo para el bueno y horca para el ruin, paraguas para el sol y la lluvia, capote de torero, ladrillo que hace paredes que hace casas que hace ciudades que hace mundos. El libro es jardín que se puede llevar en el bolsillo, nave espacial que viaja en la mochila, arma para enfrentar las mejores batallas y afrentar a los peores enemigos, semilla de libertad, pañuelo para las lágrimas. El libro es cama mullida y cama de clavos, el libro te obliga a pensar, a sonreír, a llorar, a enojarte ante lo injusto y aplaudir la venganza de los justos. El libro es comida, techo, asiento, ropa que me arropa, boca que besa mi boca. Lugar que contiene al universo.”
Me gusta lo que dice y cómo lo dice. El libro es uno de mis dos mejores amigos. El otro, por supuesto, es el tío Paco. 

 

Gracias por Leer!

Sara

 

 

 

 

 

 

 

Las historias son todo lo que tenemos. 1 año

 

Hoy Historias de cronopios y mamás celebra su 1er aniversario. Un año terrestre, un año sideral. El tiempo que tarda nuestro planeta en dar la vuelta al Sol.

En un año pueden pasar muchas cosas. Puede pasar todo o puede no pasar nada. Puedes conocer al amor de tu vida o te pueden romper el corazón. Puedes embarazarte, ver crecer tu panza y ver nacer a tu bebé.

Hay años llenos de luz y risas. Años coloridos, años oscuros, años ocupados, años vacíos, años tristes y años felices. Este que ha pasado ha sido un año felíz. Nuevas ideas, un nuevo cronopio, nuevos sueños. Un año de vida a este proyecto lleno de futuro.

Hoy hace un año después del primer post pensábamos: – Bueno, ¿Ahora que sigue? Hoy nos queda claro que siguen más historias y confidencias, más amor y sin duda más caos. Encontrando la eterna inspiración en nuestros cronopios, nuestra fuente de luz.

Hoy sentimos un inmenso agradecimiento por tomarse el tiempo de leer y encontrar una empatía en nuestras letras. Somos afortunadas, que estas historias de dos mamás en ciernes sean leídas desde diferentes altitudes y latitudes.

 ¡Gracias por eso!

¡Gracias por Leer!

Como andamos de fiesta hicimos una sesión de fotos guiadas por Nidia Arellano, diseñadora y amiga, quien dicho sea de paso es la mente creadora del diseño del logo. Oro molido de artista.

Agradecemos al Hotel Más Básico y a La Chorcha por prestarnos sus instalaciones, llenas de color y alegría.

Cris & Sara.

 

09 12 (1)16  29 13  38

El asma y yo.

Ventolin

¿La poesía no es algo parecido al asma?, no sabemos de donde aparece y parece incontenible; igual ahoga.

El asma ha estado presente en 32 años de mi vida. Hemos coexistido ese tiempo a veces ignorándonos y otras veces muy presentes quitándonos el sueño.

Hoy escribo del asma tan mía como tan de 235 millones de individuos en el mundo de acuerdo a la OMS. Y pues henos aquí, iniciando otra historia: Con los pulmones abiertos.

De niña padecí intensas y numerosas crisis de asma. Recuerdo visitar con extrema frecuencia la sala de urgencias del hospital. Entre sus sabanas verdes, el sonido del oxigeno llegando a mis pulmones y mi mamá palmeando mi espalda pase parte importante de mi niñez. Por lo tanto mi historial clínico en el tema del ahogo ha sido extenso. En mi infancia vimos doctores (muchos por supuesto), naturópatas, curanderos y no me extrañaría algún brujo o hechicero en el camino. ¿Que no intenta una madre por la salud de su hijo? Quiere decir que me pusieron vacunas, tome chochos, bebí manteca de lagarto, probé la lengua de chucho, y por último y no menos importante comí un zopilote ya entrada en la adultez (cortesía de mi amiga Naivi). Pero el asma nunca se ha ido. A permanecido con largos periodos asintomáticos, invernando. Pero siempre regresa, anunciándose con un leve chillido en el pecho. Este sonido me puede dar una ventaja competitiva, saco mi inhalador azul e inhalo con los ojos cerrados, esperando la magia. Pero en otras ocasiones por más pases mágicos, el ahogo empeora y no lo puedo controlar, y entonces…. la Maldita Crisis.

Para todo mal emocional o físico te dicen: Respira, Respira…. Pero ¿Que pasa en una crisis de asma cuando lo último que puedes hacer es Respirar? Quien sepa de lo que hablo tal vez al leer esto sienta que se le cierra un poco el pecho. Porque si algo tenemos los asmáticos es que somos solidarios los unos con los otros. – ¿Te sientes mal? ¿No traes tu inhalador? Te presto el mio. Dale otro soplido. Siéntate. Respira. Somos parte del Club de la Disnea. Y si fuéramos del Club de los Perdedores todos seriamos Eddie Kaspbrak.

El asma y la Maternidad.

Cuando me embarace de mi cronopio, no miento, la primer búsqueda de madre en ciernes fue: El asma y el embarazo. Aunque nunca tuve una crisis fuerte si visitamos 2 veces el hospital cuando llegue a escuchar ligeras sibilancias. Porque la angustia de no poder controlarla con mis propios medios, llámese: Inhalador de rescate y/o Nebulización en casa era grande, inmensa.  Aparte de esos episodios, el embarazo fue una hermosa y tranquila época. Respiraba bien y por dos.

La crisis llego cuando LuisFer era un bebé de escasos 6 meses. El asma te convierte en unas cuantos minutos en un ser vulnerable, frágil. Después de la tormenta, aún quedas débil, aprendiendo a respirar de nuevo. Pero ahí esta tu bebé, pidiendo tus brazos, tu fortaleza. Fue golpe duro, bajo. Me odie por todo aquello que no hice, que no he hecho, o que deje de hacer para controlar el asma. Pero parte de este escrito es un recordatorio, un pacto, de continuar buscando controlar los demonios que la liberan.

El asma y la Literatura.

El asma como enfermedad crónica se ha inmortalizado en personajes entrañables, pero también más allá de personajes ficticios muchos intelectuales y escritores han creado arte y literatura tratando de recuperar el aire.  Marcel Proust decía que su respiración, modificaba su puntuación y, por lo tanto, su escritura. Mario Benedetti decía que el asma era la única enfermedad que requería un estilo, incluso una vocación. Stephen King en IT nos cuenta de Eddie Kaspbrak y su asma psicosomática como protagonista de sus miedos más profundos. Gabriel García Márquez en Del amor y Otros Demonios atribuye al Obispo Toribio de Cáceres y Virtudes un asma maligna. Por nombrar algunas historias que me han dejado al leerlas un sabor a salbutamol en la boca.

Para mi es innegable que todos aquellos días de encierro obligado en mi niñez me acerco a los libros y a la capacidad de inventar bronquios imaginarios en sus hojas. Porque si bien no podía correr, podía ir a toda prisa donde ellos me llevaran. 

Les comparto estos fragmentos que pueden explicar un poco el tema.

Mario Benedetti.  Cuento: El fin de la Disnea.

mario b– Yo mismo soy, pese a mis treinta y nueve años, aún no cumplidos, un veterano de la disnea. Dificultad de respirar, dice el diccionario. Pero el diccionario no puede explicar los matices. La primera vez que uno experimenta esa dificultad, cree por supuesto que llegó la hora final. Después uno se acostumbra, sabe que tras esa falsa agonía sobrevendrá la bocanada salvadora, y entonces deja de ponerse nervioso, de arañar empavorecidamente las sábanas, de abrir los ojos con desesperación. Pero la primera vez basta advertir, con el correspondiente pánico, que el ritmo de espiraciones e inspiraciones se va haciendo cada vez más dificultoso y entrecortado, para de inmediato calcular que llegará un instante en que los bronquios clausuren su última rendija y sobrevenga la mortal, definitiva asfixia. No es agradable. Tampoco es cómodo para los familiares o amigos que presencian el ahogo; su desconcierto o su impotencia se traducen a veces en auxilios contraproducentes. Lo mejor que se puede (o se podía) hacer, frente a un asmático en pleno ataque, es dejarlo solo. Cada uno sabe dónde le aprieta el pecho.

Stephen King. Libro: IT

king_stephen– “Eddie se puso el inhalador en la boca y, como un gusto suicida, apretó el gatillo. Una nube de horrible gusto a regaliz se abrió camino, hirviendo, por su garganta. Eddie respiro profundamente. Sintió que se volvían a abrir canales ya casi cerrados. Se alivio la presión en su pecho. Y súbitamente volvió a oír en su mente,  voces espectrales. “

– ¡He vuelto, Eddie! – chillo el asma, alegremente- ¡ He vuelto,  y a lo mejor está vez conseguiré acabar contigo! ¿Por que no? Alguna vez tiene que ocurrir ¿verdad?¡ No puedo seguir jodiéndote eternamente! El pecho de Eddie se hinchaba y crujía…..”

Me despido con los pulmones abiertos. Repleta de aire. Como siempre. Gracias por Leer!

Sara.